7 Estudios

Estudio Uno para piano

Esta pieza fue primero un ejercicio simple para las manos; que repitieran muchas veces unos intervalos de terceras. Cuando el estudiante lograba eso, yo improvisaba con el piano o con otro instrumento. Era simple porque se podía jugar entre los acordes de Do mayor, Re menor y Sol mayor. Una ocasión estaba yo solo y mi mano izquierda hacía lo del estudiante y comencé a componer con la mano derecha. El estudio es sencillo de leer porque tenía en su mayoría negras y corcheas. Así que lo empecé a armar y lo concluí para Jimena Alejandra, quien es mi alumna y sobrina. Al final acomodé el estudio pensando en que la mano izquierda crea un fondo sencillo con un camino, una montaña con plantas verdes y el cielo azul y la mano derecha trata de representar un diálogo corto y empático, una conexión entre dos niños que conversan alegres y concluyen continuar su camino hacia el sol.

Estudio Dos para piano

Samantha, mi pequeña alumna, estaba comenzando a estudiar piano y ya podía leer algunos ejercicios pequeños, los ejecutaba bien a dos manos y deseaba conocer otros ritmos. A ella le gusta mucho cantar y bailar. Pensé en algún ritmo más alegre y comencé a componer con un ritmo parecido a la cumbia para poder acompañarla con las percusiones. Compuse esta cumbia sencilla; en ella se practica el ritmo y la síncopa. A Samantha le gustó el estudio porque lo percibió bailable. Se ha presentado la pieza acompañada con redova y melodión.

Estudio Tres para piano

Romina es muy disciplinada, ordenada y formal. Ya ha pasado por varios ejercicios y quería algo que sonara como una pieza, que tuviera matices y repeticiones. Era muy necesario mantener al pulgar en el teclado, por eso la pieza incorpora diferentes tonalidades que incluyen varias teclas negras.
Uno de los aportes deseados de este estudio es la rotación de la mano para tener arpegios sencillos y continuos, es una pieza un poco larga. Las piezas de esta duración obligan al ejecutante a sostener el enfoque. No se pueden distraer mientras llevan esta velocidad en este periodo de tiempo. Al igual que las otras piezas, fui mostrando los avances de su escritura con mi alumna. Le gustó mucho desde el primer momento y comenzó a practicar antes de que yo concluyera su escritura.

Estudio Cuatro para piano

Samantha, quien antes había tocado el Estudio 2; al que le decimos “la cumbia”, sigue siendo alegre y enérgica y se buscó generar un estudio que permitiera practicar la serenidad y el conteo; además, construir otra atmósfera, un poco más profunda, más reflexiva. Compuse este estudio para Samantha, se aprovecha la introducción de acordes y el cambio continuo de tonalidades para que su mano derecha se acostumbre a diferentes posturas mientras lleva la melodía. La lentitud y los acordes favorecen la introducción al uso del pedal. Cuando Samantha la escuchó por primera vez, me dijo que se imagina una noche fresca con lluvia y en la que se observa una ventana alta desde donde en soledad, alguien toma una taza de té y mira, desde lejos, a los autos pasar.

Estudio Cinco para piano

Aylen Ximena, es pequeña, platicadora y muy enfocada. Puede observar mucho tiempo la partitura mientras acomoda sus manos para la nota siguiente. En esta pieza, los bajos marcan hasta el tercer tiempo, en el cuarto tiempo el silencio permite alzar la mano para atacar con el meñique en distintas posiciones. En mi poca experiencia observo que, si se educa bien al meñique, el dedo más pequeño, se favorece el entendimiento del ataque de los otros dedos. Le he comentado a mi alumna sobre la pieza; los bajos son las pisadas de un grupo de dragones que caminan contentos por la montaña y en el intermedio mi alumna llega a verlos, ella se acerca montando a su amiga, una alegre y gigantesca libélula voladora, se acercan para saludar a los dragones, dan un par de revoloteos y continúan su viaje. Después los dragones retoman su misión entre los árboles; les gusta caminar en grupo.

Estudio Seis para piano

Hiram, mi sobrino es muy inquieto y temperamental, se distrae con facilidad y le gusta jugar y leer, a menudo quiere ir a ver qué hay por ahí; también le gusta mucho usar su tiempo libre dibujando. Cuando llega a casa, a sus clases de piano, se va a las macetas a ver si hay sapos, muchas veces vienen a dormir de día. Compuse el estudio 6 para él. Este estudio introduce a la lectura de la clave de fa, da un poco de liderazgo a la mano izquierda; esta comienza la melodía; también se busca iniciar la ejecución de las teclas negras. Es un estudio muy corto y desea ser tierno y tranquilo porque, quizá, puede ayudarle a mi sobrino a arrullar a los sapos que dibuja.

Estudio Siete para piano

Mi alumna Doria Paola, estudió muchos años atrás el piano. Por cuidar a su madre enferma casi una década, abandonó sus estudios. Ella es abogada y ahora administra diferentes bienes. Comenzó a estudiar conmigo y tras recuperar un poco su conocimiento previó, compuse esta pieza para que comenzara a familiarizarse con la armonía, los acordes y los arpegios. Además, la pieza pretende retomar un poco de su vida en la que de diferentes maneras superó cada etapa en un mismo marco, el del legado de sus costumbres y tradiciones familiares. La pieza muestra el paso por la meditación, la nostalgia, la aventura y el arrojo, tras utilizar la misma sucesión armónica en la mayor parte de la pieza, la ejecución finaliza con una salida estructurada, con lo fundamental del camino recorrido; pero modificada en lo necesario para conciliar con la identidad propia de Doria Paola.